Adaptarse a la baja tasa de natalidad, un reto para las tiendas de ropa infantil

Adaptarse a la baja tasa de natalidad, un reto para las tiendas de ropa infantil

Resulta curioso el hecho de comparar la pirámide de población que ha sido tradicional a lo largo de los siglos en España con la que actualmente lidia nuestra sociedad. En la primera de ellas era perfectamente justificable la denominación de “pirámide”. Sin embargo, en la segunda de ellas, la actual, lo cierto es que la forma ha cambiado de tal modo que ahora el gráfico se asemeja más a lo que viene siendo un botijo que a una pirámide.

A simple vista se pueden desmenuzar cuáles son las consecuencias de que la pirámide se haya convertido en botijo. La natalidad es hoy mucho menor de lo que ha sido durante buena parte de la historia de este país, mientras que la generación del Baby Boom, nacida entre los años 60 y 70, es ahora una población de edad media y que poco a poco va tornando en anciana. Los problemas derivados del pago de las pensiones vienen acontecidos por esta causa principal.

Un artículo del diario Expansión venía a confirmar todo lo que venimos comentando. De un tiempo a esta parte, la natalidad se ha reducido de un modo inversamente proporcional al aumento en la edad de las mujeres en el momento de tener a su primer hijo. La incorporación de las mujeres al mercado laboral y la existencia de una vida mucho más estresante, combinada con factores como lo son el aumento de las tasas de divorcio o la disminución del número de matrimonios, han hecho que el perfil del ciudadano medio español cambie por completo.

Que el perfil del ciudadano medio español haya cambiado en las últimas décadas ha cambiado la manera en la que se enfoca una determinada actividad económica. Las tiendas que se han especializado en proveer de ropa a los clientes más pequeños han tenido que reinventarse y centrarse en proporcionar elementos de calidad para hacer frente a la pérdida de personas que se sitúan dentro de su público objetivo. Una de esas entidades que se ha visto en la necesidad de cambiar su modelo de negocio ha sido Andandito, una tienda dedicada a la venta de zapatos para niño. Y lo cierto es que la continua adaptación de su enfoque en búsqueda de la calidad le ha reportado grandes beneficios.

Dos de los conceptos en los que trabaja una entidad como Andandito para continuar siendo competitiva de cara a un público objetivo cada vez más reducido son, además de la calidad, la seguridad y la protección. Seguridad en el sentido de que el tobillo del bebé o del muchacho o muchacha se encuentre reforzado de tal modo que una mala pisada no puede devenir en torcedura. Por otra parte, la protección (contra un elemento como el frío, que es terriblemente perjudicial para todos los niños y niñas) es imprescindible para evitar resfriados y demás enfermedades.

Los resultados, una realidad que se va construyendo día a día

Ante una situación de mercado cada vez más complicada para ese tipo de empresas que se dedican a proveer productos y servicios para los más pequeños, adaptarse se ha convertido en una necesidad para ellas. Menos público objetivo es igual a competencia más feroz y el resultado de dicha ecuación debe dar lugar a una maximización de la calidad. En lo que respecta a los niños y niñas más jóvenes, es necesario tener en cuenta que sus padres tratan de conseguir prendas y accesorios útiles para su prole. Apostar por la calidad es por tanto mucho más que una necesidad, es una obligación.

Una situación así es la que viene viviendo una entidad como Andandito en los últimos años. Cada año nacen menos bebés que el anterior como consecuencia de esos factores que hemos descrito con anterioridad. Cada año es necesaria, por ende, una reinvención en pos de la competitividad. Y cada año una entidad así lo termina consiguiendo.

Aunque no sabemos con certeza los datos relativos a la natalidad que nos va a deparar el futuro, lo cierto es que nos los podemos imaginar. Y no son positivos. Tiene pinta de que la vida no será menos estresante o más propicia para concebir a un bebé que ahora. Aunque se habla mucho de algo como lo es la conciliación familiar, la verdad es que todavía quedan demasiadas cosas que avanzar en ese sentido.

 

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