La construcción y su influencia en otros sectores tras la crisis

La construcción y su influencia en otros sectores tras la crisis

La economía ha dado un vuelco de lo más positivo en España en los últimos años. Aunque bien es cierto que todavía no hemos alcanzado los niveles que existían antes de que llegara la crisis económica allá por el año 2008, la verdad es que podemos considerar que el estado actual de los financieros españoles es de gran optimismo de cara a los meses que se avecinan. Y eso tiene una influencia muy grande en todos y cada uno de los sectores de producción de este país.

Uno de los sectores que está notando que la cosa está cada vez mejor y que funciona como un muy buen barómetro de nuestra sociedad es el de la construcción. Cuando este sector está bien, la economía nacional funciona como viento en popa a toda vela. Sin embargo, y como hemos podido ver durante los años en los que la crisis nos ha afectado de un modo tan directo, cuando la construcción está mal, la economía lo nota. Este sector afecta a otros muchos y, en definitiva, es mucha la gente que depende de un modo directo o indirecto de él.

Un artículo publicado en el portal web Interempresas informaba de que, en el año 2012, el sector relativo a la carpintería en PVC se había reducido. Esta radiografía servía como análisis del sector en un momento en el que era complicado vislumbrar la luz al final del túnel. Y es que ha habido momentos en los que el optimismo brillaba por su ausencia en un sector de la construcción que se ha enfrentado a problemas en los últimos años ante los cuales no se había enfrentado nunca antes. Pero ha salido indemne de ello, por suerte.

Otro artículo, en este caso publicado por el diario El Confidencial en su página web, informaba de que el sector de la construcción ya ha sido capaz, una vez dejada atrás esa crisis de la que hemos hablado, de crecer por encima del doble del Producto Interior Bruto. En concreto, ha llegado a crecer un 6% durante un solo trimestre. La verdad es que son noticias muy buenas y que han tenido una incidencia muy positiva en los diferentes mercados españoles. De seguir trabajando así, a buen seguro conseguiremos recuperar los niveles de vida que teníamos antes de que llegara la crisis en 2008.

La construcción, como ya hemos comentado en otras ocasiones, influye de un modo directo en otros muchos mercados con los que guarda una relación lógica y que es indestructible. Por poner un ejemplo, influye de una manera directa en el sector de fabricación de ventanas. Los responsables de una entidad como Replus nos han atendido y nos han comentado que la competencia es ahora bastante mayor en el sector como consecuencia de la salida de la crisis y que, por regla general, el sector en su totalidad disfruta de un momento de bonanza económica.

Evitar los errores del pasado es fundamental

Es evidente que una de las explicaciones que dan a entender el porqué del derrumbe de la construcción en España en 2008 tienen que ver con la especulación y la burbuja inmobiliaria. Sabemos el error que hemos cometido y eso es una ventaja. No repetirlo es la clave para que no vuelva a suceder lo mismo. Por desgracia, ahora que vuelven a aparecer cifras que ilusionan dentro del sector, vuelve a haber gente y entidades que se encargan de especular de nuevo con el valor de la vivienda. Esto nos puede conducir, de nuevo, al desastre.

¿Cuál es la solución ante esta problemática? La verdad es que la única manera de hacer que no exista especulación es haciendo que el sector público esté encima de aquellas personas y entidades que especulan con el valor de la vivienda. Pero esto es complicado porque cuesta mucho dinero y porque es un problema logístico de primera magnitud. Pero está claro que hay que hacer algo al respecto porque, de lo contrario, volveremos a caer de nuevo en la misma situación. Y estamos convencidos de que a mucha gente no le gustaría.

La situación de bonanza económica que vivimos no va a durar por siempre, de eso no podemos tener ninguna duda. Es imposible evitar que eso suceda, pero lo que sí podemos hacer, tanto las personas como las empresas, es conseguir que se minimicen las consecuencias de las crisis que nos vengan. La especulación es una de las cuestiones que hemos de evitar a tal efecto. Porque, evitando los daños que ésta puede causar, es posible que sectores como la construcción, tan elemental para nuestra economía y que da trabajo a tanta gente, se libren de padecer una situación como la que vivieron entre 2008 y 2016.

 

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