Lo ponemos en plural porque psicoterapias hay más de una. Entendiendo por psicoterapia o terapia psicológica los tratamientos realizados por los psicólogos en sus consultas. No se trata de medicaciones o tratamientos invasivos, al menos físicamente. Los terapeutas psicológicos, se adentran en la mente del paciente para ayudarle a resolver sus conflictos internos, por decirlo de algún modo sencillo. Básicamente, la misión de un psicólogo es analizar las necesidades de sus pacientes y encontrar la mejor manera de atajar sus problemas. Para lograr su cometido, existen diversos tipos de terapias psicológicas.
Dentro del mundo de la psicología, existen diversas perspectivas teóricas y prácticas para abordar los diferentes problemas con los que acuden los pacientes. Para la mayoría de personas, al escuchar la palabra psicoterapia, evocan una imagen muy concreta: un paciente recostado en un diván, contando sus extravagancias a un señor entrado en años, libreta en mano, tomando notas. Esta imagen pertenece a un pasado retratado en la televisión y las películas, puesto que en la actualidad, la realidad es muy diferente.
Pasando por la existencia de diversos profesionales capacitados para tratar la salud mental o ejercer como apoyo, como son el psicólogo, los psicoanalistas y los psiquiatras y, sin dejar a un lado otro tipo de profesionales como los coach que, sin ser psicólogos o psiquiatras, ejercen una labor motivacional. Con la finalidad de conocer algunos de los enfoques terapéuticos más actuales o utilizados, hemos acudido a este psicólogo de pareja en Barcelona, cuyos servicios han ayudado a numerosas personas. Gracias a ellos y su profesionalidad, hemos tenido acceso a información relevante sobre los diferentes tipos de terapia utilizados en psicología, así como el tipo de perfil asociado a cada una de ellas.
Han quedado más que probados los múltiples beneficios que puede aportar la terapia psicología en infinidad de casos. No importan los motivos que hagan necesario buscar este tipo de ayuda que sabemos, no resulta fácil. Sin embargo, una vez tomada la decisión, no está de más, conocer un poco sobre las diferentes formas de abordar los problemas de los pacientes.
Terapia psicología como apoyo
Por fortuna, los tiempos cambian y cada vez existen menos prejuicios respecto a la psicología o la psiquiatría. Las falsas creencias sobre la psicoterapia y a quienes se dirige, van perdiendo fuerza y se está dejando a un lado la idea de debilidad que se tiene respecto a las personas que requieren o buscan este tipo de ayuda. La psicoterapia no hace otra cosa que proporcionar las herramientas necesarias para abordar el día a día, cuando se nos presenta complicado.
Dentro de los beneficios que aporta la terapia psicología podemos citar la mejora del bienestar y el hecho de sentirse mejor con uno mismo y el entorno, aporta herramientas adecuadas para manejar los conflictos, ayuda a cambiar las ideas limitantes y permite vivir en armonía. Al mismo tiempo, el psicólogo brinda apoyo y confianza, ayudando en el autoconocimiento.
Razones para acudir a psicoterapia hay muchas, puesto que se trata de una forma efectiva para superar problemas de carácter psicológico y, hoy en día quien más y quien menos, tiene algún tipo de problema psíquico que resolver para disfrutar de una vida más plena. Otra cuestión es que sigamos ignorando que nuestra psique también necesita cuidados como los necesita el cuerpo.
Si tenemos en cuenta algunas señales y prestamos atención a nuestras actitudes, es fácil comprobar si necesitamos acudir a un profesional para que nos ayude a superar nuestros problemas de carácter psicológico. Ante la aparición de alguno de los aspectos que vamos a enumerar, conviene plantearse la visita:
- No funciona nada de lo que haces.
- Amigos y familiares se han cansado de escuchar.
- Abusas de sustancias para aliviar la carga negativa.
- El entorno está preocupado por ti.
- Solo piensas en negativo.
- Sientes agresividad y que todo el mundo está en tú contra.
- Te cuesta dormir.
- No disfrutas de las cosas y nada te motiva.
Ante este tipo de sentimientos y sensaciones, cabe la posibilidad de que estés atravesando un mal momento que puede amortiguarse, con ayuda de una terapia. A continuación veremos algunos de los tipos de psicoterapia más utilizados.
Una terapia para cada situación
Lo primero que debemos tener claro es que existen distintos tipos de terapia psicología y que cada uno de ellos, ofrece diferentes formas y herramientas para la resolución de problemas. Al principio puede resultar complicado, pero gracias a la ayuda de los profesionales, los beneficios son notables en un corto periodo de tiempo. Aunque cabe señalar que en algunos casos, las terapias no funcionan por diversos motivos.
Empezaremos por la terapia psicoanalítica y psicodinámica. El origen de este tipo de terapia lo encontramos en Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis. La teoría de este modelo, explica el comportamiento de los seres humanos y se basa en el análisis de los conflictos que de forma inconsciente, se originan en la infancia. Con objeto de entender los pensamientos disfuncionales, este tipo de terapia, pone el énfasis en los impulsos más primitivos e instintivos, reprimidos por la conciencia de tal manera que permanecen en el inconsciente y afectan al paciente en el presente. Lo que pretende el psicoanálisis, no es otra cosa que hacer aflorar y que emerjan esos conflictos, en este caso mediante la interpretación de los sueños, los actos fallidos y la asociación libre.
Una vez que el paciente se ha expresado y expuesto todas sus ideas, emociones, pensamientos e imágenes mentales sin reprimirlas, el psicoanalista, determina los factores que reflejan un conflicto. A su vez, se centrar en los mecanismos de defensa que no son otra cosa que maneras incorrectas de resolución de conflictos.
Si nos pasamos a la terapia psicodinámica, podemos decir que sigue en la misma línea, dado que deriva del psicoanálisis aunque con mayor brevedad, puesto que se focaliza la intervención en ciertos conflictos de la condición actual que presenta el paciente y deja atrás los aspectos más infantiles, utilizando el enfoque analítico del yo. Este tipo de terapia propone cambios en las formas de llevarla a cabo, aunque el objetivo es el mismo: ayudar al paciente a conocer sus motivaciones y conflictos ocultos. Ambas terapias coexisten aunque difieren en diversos puntos.
Pese a que estas terapias han sido las más utilizadas durante décadas, la terapia cognitivo conductual es una de las más recurrentes en la actualidad. Este tipo de terapia, entiende que pensamientos, creencias y actitudes, afectan a los sentimientos, las emociones y el comportamiento. Por lo que combina diferentes métodos que derivan de la terapia cognitiva y la conductual, centrándose en enseñar al paciente las habilidades necesarias para afrontar los problemas.
Ya que se basa en la idea de que el pensamiento sobre las situaciones afecta de forma directa a como nos sentimos y comportamos, si interpretamos una situación de forma negativa, experimentaremos emociones negativas, provocando comportamientos poco adaptativos. Es una de las terapias más adecuadas para tratar trastornos de la ansiedad en las que el paciente trabaja con el terapeuta para identificar y cambiar los patrones de ciertos pensamientos disfuncionales.
Dentro de la psicoterapia podemos encontrar la, cada vez más de moda, terapia Gestalt humanista. En este caso, los psicólogos adoptan un enfoque existencial humanista, basado en la relación terapéutica como herramienta principal para realizar el cambio. Al estar en contacto con un profesional que da prueba de autenticidad, comprensión y aceptación, el paciente puede redescubrirse y mostrarse tal y como es, desarrollándose y potenciando su valor. Este tipo de terapia se centra en el momento presente, dejando a un lado el pasado y los traumas de la infancia para trabajar con las emociones que el paciente experimenta en el momento actual.
En lo que a terapias psicologías más modernas respecta, podemos citar la terapia dialectico conductual o DBT. Este tipo de terapia, se centra en la idea de que las habilidades necesarias para el manejo de las emociones más intensas y comportamientos impulsivos, se pueden aprender y mejorar. Las respuestas emocionales y conductuales problemáticas, son resultado de las dificultades a la hora de regular emociones y tolerar el malestar. El trabajo realizado en este tipo de terapias para el abordaje de estos desafíos, consiste en aprender nuevas habilidades como puede ser la aceptación, la atención plena y la regulación emocional. Durante la terapia, el psicólogo ayuda al paciente a identificar aquellos patrones problemáticos y reemplazarlos por habilidades más constructivas.
La lista puede seguir con el mindfulness que más que una terapia psicología es una forma de meditación o el couseling, en la misma línea. Sin olvidar otro tipo de terapias más profesionales como la sistémica breve, la neuropsicológica, la racional emotiva conductual o la terapia breve centrada en soluciones, entre muchas otras.
A la hora de elegir el tipo de terapia más adecuado, es indispensable contar con ayuda profesional cualificada. Un buen profesional de la psicología, es la persona con mayor capacitación para iniciar la terapia más acorde con el problema o derivar al paciente al especialista más adecuado. No todas las terapias son igual de eficaces para cada paciente, por lo que no existe una terapia psicología universal, del mismo modo que no todos los pacientes, presentan el mismo problema.

