El panorama en las empresas actuales tiene en la flexibilidad uno de los factores más importantes, donde la innovación y la desaparición de algunos de los conceptos que eran más habituales hasta hace pocos años. Ahora se puede decir que vivimos un gran crecimiento de la cultura startup, donde multitud de emprendedores buscan entornos en los que se fomenten valores como la colaboración, la creatividad o la eficiencia en el plano económico. Aquí es donde los espacios de coworking tienen un papel importante.
Hay que tener claro que las oficinas compartidas lo que hacen es ofrecer una alternativa de lo más dinámica a espacios tradicionales, donde se proporcionan a las startups los recursos que son precisos para el crecimiento sin que nos veamos sometidos a los altos costes que tiene una oficina tradicional.
El crecimiento de los espacios de coworking
Este tipo de espacios se ha relacionado de forma estrecha con una serie de cambios en la manera de trabajar. Desde CN Centro de Negocios, expertos en este campo al tener varios centros de coworking, oficinas o despachos, creen que el crecimiento del trabajo vía remota y los nómadas digitales han hecho que la demanda de espacios que sean flexibles sea algo que se ha disparado de forma espectacular.
En el caso concreto de las startups, lo cierto es que en el coworking encuentran esa adaptabilidad que buscan. Se distinguen de los alquileres que hay en las oficinas de toda la vida, los cuales demandan una serie de compromisos a más largo plazo. Estos espacios de coworking hacen posible que las startups puedan reducir o ampliar el tamaño en base a las necesidades que se tengan, sin la carga financiera que puedan tener los costes fijos.
No se debe olvidar el carácter colectivo con el que cuenta el coworking, lo que encaja con la esencia de las propias startups. Hablamos de que dichas empresas lo que hacen es crecer mediante la colaboración, innovación o el intercambio de ideas, siendo estos unos elementos que se van a fomentar con naturalidad en los espacios compartidos. El que existan muchos profesionales en dichos entornos es algo bueno para las alianzas y ayuda a la interacción.
La evolución de los espacios de trabajo en las startups
Este tipo de sitios ha sufrido una gran evolución en los últimos diez años. En los comienzos, lo que ocurría es que bastantes startups hacían su labor desde cafeterías, garajes u oficinas de pequeño tamaño que se encontraban aisladas. Conforme el ecosistema startup fue madurando, lo que ocurrió es que era necesario que se necesitara de un entorno que estuviese más estructurado, aunque fuese también flexible. Estos espacios de co-trabajo aparecieron como una solución perfecta, de tal forma que se ofrecía un entorno de lo más profesional sin que hubiese la rigidez perteneciente a las oficinas más convencionales.
El espacio de colaboración para el crecimiento de las startups
Estos son unos espacios que han sido diseñados pensando en aquellas necesidades que tienen las startups. Hablamos de distribuciones diáfanas que lo que hacen es fomentar la colaboración y que pueden tener hasta salas de reuniones para conversaciones privadas. Con los coworking es posible disfrutar de la infraestructura que precisa una empresa que esté comenzando su andadura. Existe un componente de carácter colectivo que lo que hace es añadir un valor que va bastante más allá de que sea un simple sitio para trabajar.
Estamos ante una serie de eventos, talleres y diferentes oportunidades de networking que acostumbran a formar parte integral de la experiencia en este tipo de espacios, lo que hace que sean de verdad unos motores de crecimiento y de innovación.
¿Cuáles son los beneficios más importantes de estos espacios?
Vamos a ver los que son más interesantes:
Entre los mayores atractivos que tiene el coworking para las startups podemos hablar de su gran rentabilidad. Pensemos que las oficinas de toda la vida precisan de un gran compromiso, en el que se incluyen contratos a largo plazo, facturas de servicios, costes de mantenimiento y también de mobiliario. Una startup en las primeras etapas puede encontrar un gran obstáculo en ellas.
Lo que sucede con los espacios de coworking es que tienen una serie de alternativas con una mayor flexibilidad. Por este motivo las startups así pueden elegir entre distintos planes que irán desde los pases diarios hasta las suscripciones mensuales, todo ello dependiendo de las necesidades que se tengan. Con dicha flexibilidad es posible realizar la gestión de los recursos que sean precisos con mayor viabilidad y así poder invertir en las actividades que sean más importantes para el negocio en cuestión.
Esta serie de espacios se ha diseñado para así poder adaptarse a las diversas necesidades cambiantes que tienen las startups. Con independencia de que una empresa precise de un crecimiento rápido o reducir el tamaño por las diversas circunstancias del mercado, con el coworking se pueden hacer cambios sin necesidad de grandes complicaciones.
Oportunidades para hacer networking
Cuando hablamos del networking hay que tener claro que es un aspecto importante para que cualquier clase de startup tenga éxito y eso hace que los espacios de coworking sean ideales en ese sentido. Este es un entorno compartido que lo que hace es ayudar a fomentar con naturalidad la interacción entre sus miembros, de tal forma que ello hace que se produzcan conversaciones de lo más espontáneas que pueden dar lugar a conexiones de gran valor. En los sitios de coworking los emprendedores se rodean de personas que tienen una serie de retos e intereses parecidos, generando un sentido de comunidad y apoyo mutuo que es complicado de encontrar en las oficinas de toda la vida.
Acceso a diferentes recursos y comodidades
En estos lugares de coworking debes saber que hay más que el clásico escritorio y una silla. Disponen de muchos servicios y recursos para un trabajo de gran productividad. Hablamos de internet a gran velocidad, servicios de impresión, salas de reuniones o zonas de descanso, siendo este tipo de espacios los que proporcionan a las startups todo lo que necesitan para hacer las operaciones con eficiencia.
¿Cómo se puede elegir un espacio de coworking ideal?
La elección de un buen espacio de co-trabajo es importante para que la startup tenga una gran productividad y crezca. Por este motivo, creemos que es importante tener en cuenta una serie de temas:
Comprende las necesidades que tienes
Para ello es fundamental saber qué necesitará tu startup para el espacio de trabajo, tanto Internet a alta velocidad como salas de reuniones privadas que se desarrollen en un entorno colaborativo. Deberás contar con el tamaño que tiene tu equipo y su potencial de crecimiento, de tal forma que encuentres espacios flexibles para ir escalando.
La ubicación y su importancia
Lo mejor en este sentido es elegir un coworking que esté bien ubicado y que sea accesible para los clientes y el equipo. El que esté cerca el transporte público o a servicios como las cafeterías es algo que mejora la comodidad y la productividad.
Presupuesto adecuado
Se hace muy necesario que el presupuesto sea claro y se comparen costes entre las distintas opciones. Para ello, valora las comodidades y servicios que se incluyan en el precio de la suscripción, siempre teniendo en cuenta que haya un equilibrio adecuado entre precio y calidad. Cuando se tienen todos estos factores en cuenta, es posible encontrar un lugar de cotrabajo que sea capaz de cubrir las necesidades de manera inmediata y que ayude a lograr el éxito a largo plazo de la startup.
La gran pregunta: ¿Oficina privada o coworking para la startup?
La startup es una empresa de carácter emergente que actúa en el sector tecnológico y que tiene un potencial infinito. Esto hace que las personas que se esconden detrás de estas organizaciones deban enfocar sus esfuerzos al desarrollo, cambio, la innovación o a los beneficios.
Vamos a conocer más razones que invitan a pensar que un coworking puede ser mejor opción que una oficina privada:
El “todo incluido”
La elección del emplazamiento de la startup en los coworking supone que así vas a poder despreocuparte de todo lo que se relacione con el espacio de trabajo. Lo normal en este tipo de sitios es que solo tengas que optar por un plan, dependiendo de las necesidades que tenga tu empresa. Con solo eso ya vas a poder trabajar y vas a disponer de unas grandes comodidades. En este tipo de espacios, se vive de ofrecer un buen servicio a los coworkers, puesto que así es posible cuidar de que las infraestructuras tecnológicas y las conectividades puedan ser de lo más modernas. Así vas a tener que olvidarte de abrir la puerta, ponerte a recoger paquetes o estar reponiendo la tinta de la impresora. Ellos se encargan de todo esto.
Conocer gente y mucho más
Al hablar de un lugar de coworking, es hacerlo de un sitio en el que la gente lo que hace es compartir un sitio de trabajo con otros profesionales. Recordemos que en los trabajos que son más tradicionales, la rutina o las costumbres hacen que casi todo se haga de la misma manera y sea complicado que aparezca la inspiración y la creatividad. Existen autores como Adam Grant que ponen de relieve lo importante que es relacionarse a nivel laboral con personas que se encuentren fuera de nuestro círculo cercano, ya que es bastante más probable que tengan una perspectiva distinta, teniendo acceso a recursos desconocidos y contactos lejanos a nosotros.
Todo esto hace que cada jornada que pasa sea una oportunidad nueva para hacer networking con empresas que sean similares o simplemente conocer otras maneras de crecer y de emprender. El aprendizaje de la experiencia de otras personas nunca fue tan sencillo y cómodo. No nos olvidemos de que, además, entre un café y otro, es posible establecer nuevas oportunidades en materia de negocio.
Un toque extra
La psicología en el terreno laboral es vital para la buena marcha de la empresa, puesto que un empleado feliz se relaciona directamente con una productividad mayor. Si hablamos de los coworkings, es algo que es bastante cierto. Como decía una publicación de la Harvard Business Review, el caso es que los coworkers ven más valioso el trabajo que realizan que otros empleados que pertenecen a las clásicas oficinas. En el artículo se hablaba de una serie de razones, como puede ser la escasez de competición directa o de la burocracia que afecta a las empresas, pero se puede decir que el secreto está en la cultura colaborativa de que un trabajador pase a formarte en la familia coworker, donde unos se ayudan a los otros.
Olvidarse de los horarios
Los lugares de coworking son sitios accesibles las 24 horas y los siete días de la semana. De esta manera, los coworkers eligen cuándo pueden trabajar de manera flexible, sin que haya problemas en cuanto a horarios. Está claro que no siempre vamos a tener inspiración justo en el horario laboral. Así es posible tener una autonomía más importante y conciliar mejor la vida personal y laboral.
Lo bueno que tienen las oficinas, también en un coworking
Queremos acabar hablando de algo que hay que saber: la evolución deseable y natural que tiene una startup es que la misma crezca, no únicamente en cuanto a beneficios, también respecto al volumen humano. Cuando la empresa tenga ya un tamaño en cuanto a plantilla ya importante, lo más probable es que pienses mucho en que todo ello cambie a una oficina privada. El caso es que los coworkings continúan siendo una opción de lo más interesante. Muchos de estos cuentan con espacios privados, los cuales se encuentran en áreas compartidas. Existen precios especiales para grupos de personas. Esto hace que no tenga por qué ser más caro que una oficina que sea privada. Lo mejor es que se lleve a cabo un estudio de todas las posibilidades, ya que es posible contar con todas las ventajas de ambas opciones. Desde aquí te deseamos la mayor de las suertes en este sentido.

