Ser emprendedor no es una labor sencilla ni mucho menos. Pero es algo que a mí siempre me ha gustado mucho y que quería probar en algún momento de mi vida. Así que, después de unos años trabajando por cuenta ajena, decidí embarcarme en una misión como de la que os estoy hablando abriendo mi tienda de ropa en el municipio en el que nací y en el que he vivido durante la mayor parte de mi vida. La verdad es que quería probarme en esta materia porque siempre me he interesado por el mundo de la moda y creía que podía tener futuro en un aspecto como este.
Pero claro, me faltaba ir conociendo algunos aspectos ligados al arte de la venta. Nunca he trabajado como comercial en ningún sector y la verdad es que tenía cierto respeto por este tema, pero cuando tienes un negocio que va a ser tuyo, sabes que te va a tocar implementar mejoras en este tema. Y estaba convencido de que podía hacerlo y que se me iba a dar bien. Mejor de lo que incluso yo mismo creía. Eso sí: me tenía que documentar bien sobre todo en lo que tenía que ver con la distribución de las diferentes prendas en la tienda para ser capaz de conseguir que los clientes quisieran comprar cuantas más cosas mejor.
Pero, antes de acudir a eso, tenía que saber claramente cuál iba a ser la estrategia comercial que iba a seguir. Decidí que iba a ofrecer una variedad de prendas relacionadas con una vestimenta más formal y también otro tipo de ropa más casual, más informal. De ese modo, podría atraer a una gran cantidad de personas a la tienda y podría empezar a disponer de una popularidad positiva más pronto que tarde. Ni que decir tiene que necesitaba dar con proveedores de confianza y la verdad es que tuve la gran suerte de que la selección que hice me permitía cubrirme en ese sentido.
Una vez que tenía el tipo de género que iba a vender, empecé a centrarme mucho más en adquirir en alquiler el mejor local disponible en mi pueblo para poder tener el espacio suficiente como para vender todo lo que yo necesitaba vender. Por un lado, tenía que prestar especial atención a la ubicación del establecimiento porque necesitaba que se encontrara en un sitio céntrico y de fácil acceso tanto a pie como por coche. Por otro lado, necesitaba que el local fuera amplio para tener todo tipo de opciones en materia de colocación. Con esas características en la mente, visité varios locales y me quedé con uno de ellos que sabía que iba a proporcionarme muchas alegrías.
Con todo esto ya organizado, era el momento de pensar en técnicas que me pudieran servir para atraer no solo la visita de los clientes, sino también para hacer que compraran cuanta más cantidad de prendas de vestir mejor. Hay una interesante noticia en la página web de Daemon 4 que habla acerca de todos esos consejos que nos pueden ayudar a organizar y distribuir una tienda… y es que eso es una verdadera estrategia, obedece a unos patrones humanos y cerebrales que, desde luego, hay que tener siempre presentes para maximizar todas las oportunidades de venta que nos vayan surgiendo con el paso de los días y de las horas.
- Una de las cosas de las que se habla es que hay que generar una buena impresión cuando se entra en la tienda y, para ello, tenemos que atender a los detalles más generales de la tienda.
- Pero lógicamente no podemos dejar de lado otros espacios, como puede ser el del escaparate, que es aquel en el que vamos a destacar lo que consideramos más característico de nosotros.
- Se habla también de aprovechar las zonas calientes de la tienda, que son aquellas en las que el cliente se va a mover casi con total seguridad (por ejemplo, las cercanas a la entrada o la caja). Ahí tenemos que colocar lo que más nos interese.
- Y, en las zonas frías, hay que incluir productos que sepamos que el cliente se va a llevar con total seguridad porque son los más demandados.
- Finalmente, se habla del mantenimiento de la comunicación visual en una tienda, un factor que es diferencial y más en una sociedad que se mueve tanto por lo visual como lo es esta.
Pero conseguir todo esto no es algo que resulte sencillo. Lo idóneo en estos casos es contar con profesionales en diseño de interiores de locales comerciales para que nos ayuden a poner en práctica la teoría. Esto es lo que intenté desarrollar en cuanto ya conseguí el local en alquiler y contacté con los profesionales de Bayeltecnics, que se encuentran especializados no solo en el diseño de interiores de locales comerciales sino también en el de viviendas. Y fue entonces cuando empecé a ver claro que iba a obtener un éxito muy grande con este pequeño proyecto empresarial que había nacido de mis entrañas.
Los resultados fueron incluso mucho mejor de lo que yo me esperaba en un principio. Desde el mismo día de la inauguración empecé a vender un montón de prendas de vestir de todo tipo, tanto formales como informales, hija alrededor de mi negocio se empezó a generar una popularidad que me colocaba en un lugar excelente para conseguir el beneficio que me había planteado a la obra de diseñar toda la estrategia comercial de la empresa. Me encontraba en el camino correcto y solamente tenía que mantener esa buena imagen que se había generado sobre mis productos y mi local comercial para liderar el mercado municipal de ropa.
Buena parte del éxito que he tenido se relaciona con esa colocación de los productos en el local, como os comentaba anteriormente. Desde luego, es algo lógico que así sea. Los productos más exclusivos, que están colocados en esas zonas calientes de la tienda de las que os hablaba más arriba, se venden en muy buena cantidad. Y los que son más básicos también se venden aunque se encuentren en los espacios más fríos, en aquellos que se ubican más lejos de la puerta de entrada del local. Ni que decir tiene que estas son muy buenas noticias y que de que eso siga así va a depender en buena medida el éxito que vaya a tener de aquí en adelante.
Un tipo de conocimientos que necesitamos saber los emprendedores
Todo lo que hemos venido diciendo más arriba es información que es necesario saber para conocer cómo proceder a la hora de organizar una tienda y vender una cantidad mayor de cada producto. Una información publicada en la página web del Ministerio de Economía, Comercio o Empresa aseguraba que, en el año 2022, el número de locales comerciales que estaban en uso se había incrementado en un 0’4% con respecto al año anterior. Y eso quiere decir que el tejido comercial de nuestro país estaba creciendo después de un periodo como la pandemia, que fue realmente complicado y que supuso muchos retos para nuestra economía.
Imaginaros si, en efecto, todos los emprendedores conociéramos todo lo que hay que hacer para vender todo lo que queremos vender. Probablemente, en España se generarían más puestos de trabajo, el dinero se movería mucho más y seríamos una potencia económica al menos un poco más grande de lo que ya somos. Desde luego, son conocimientos que debemos tener siempre en cuenta porque funcionan, hay estudios que lo demuestran y que se encargan de poner en evidente que la ubicación de los productos que se venden en una tienda responde al arte de la venta, al arte comercial, y que no está elegida solo por los designios del azar.
En lo que a mí respecta, la verdad es que me siento bastante orgulloso de haber dado el paso que di en su día para montar mi propio negocio y de haber aprendido esta y otras muchas cosas más en lo que respecta a la gestión, organización y aprovechamiento de un local comercial. No solo me ha servido para conseguir vender muchas más prendas de vestir de las que me hubiera imaginado, sino que también me ha permitido desarrollarme como persona. Y lo cierto es que nada es más importante que lo que te hace crecer en todos los sentidos cada día.
Espero que todo lo que esté por llegar me siga retando de la misma manera en la que me ha retado la organización de la tienda en los meses pasados. El ser humano necesita superarse a sí mismo en determinados aspectos y creo que el laboral es siempre uno de ellos. Cuando eres emprendedor, realmente es que no tienes muchas más narices que intentar superarte a ti mismo si quieres superar a tu competencia… y tengo que reconocer que eso lo he conseguido. Ojalá, como os digo, que pueda seguir haciéndolo durante muchos años más. Será señal de que las cosas marchan muy pero que muy bien.

