Por qué es buena idea montar un gimnasio

Por qué es buena idea montar un gimnasio

En la actualidad, muchas personas han tomado conciencia de la necesidad de hacer ejercicio de forma regular, y los gimnasios están cada vez más llenos y en algunos incluso hay listas de espera. Esto ha provocado una creciente demanda de nueva licencias de apertura para gimnasios, aseguran en Prada Ingenieros, ya que se presenta como una oportunidad de negocio con interesantes posibilidades de éxito. Esta agencia lleva más de 30 años trabajando en Pozuelo de Alarcón y todo el territorio nacional, lo que avala su trabajo como expertos en la tramitación de licencias de apertura.

Los últimos descubrimientos, relacionan la potencia, a la hora de levantar pesas, con la longevidad, pero, ojo, que esta actividad ha de ser controlada y vigilada por un entrenador personal. La noticia, ha provocado el aumento del número de matrículas en los últimos años. Los gimnasios no dan abasto y son muchos los que deciden abrir nuevos locales en distintos barrios, a fin de dar respuesta a las necesidades de una sociedad, cada vez más preocupada por su salud.

Con este panorama, ¿no me digas que no es buena idea abrir un gym bien equipado, con sus pesas, y entrenadores personales, que ayuden a las personas a alargar su vida…

En este post, te hablamos del último descubrimiento científico que ha desbordado los gimnasios de todo el mundo.

Hacer pesas, alarga la vida, pero es necesario el control de un experto

Según los expertos, cuando se trata de levantar pesas, lo más importante no es el peso que puedes levantar, sino lo rápido que mueves las pesas, porque la potencia muscular se entrena aumentando la velocidad de los ejercicios y eso está asociado con una mayor longevidad. Esto es lo que han arrojado a la luz recientes investigaciones

El director de investigación y educación clínica en Clinimex, Claudio Gil Araújo, tuvo la idea hace algunos años, de poner a prueba la potencia muscular de una persona, y asegura que se relaciona directamente con el aumento de la vida. El científico se dio cuenta de que sus pacientes, sobretodo los más mayores, tenían dificultades para levantar un objeto del suelo, subir unas escaleras, darle una patada a un balón, y otras tareas sencillas, pero requieren potencia.

Así que Gil Araújo, hizo un experimento en el que participaron 2.000 personas y los resultados coincidieron con las sospechas del científico brasileño. Nuevos datos respaldan su teoría y se han presentado en el congreso de la Sociedad de Cardiología Europea EuroPrevent 2019, celebrado en Lisboa.

El trabajo apoya la idea de que hacer pesas mejora la potencia muscular lo que reduce el riesgo de muerte prematura. Los individuos que presentaron una potencia menor, tienen un riesgo de muerte de entre 10 y 13 veces superior a los que la tienen más alta potencia.

Y esto es porque, cierta enfermedades, como la insuficiencia cardíaca, respiratoria y renal, o la hipocinesia, están relacionadas con la pérdida de masa y potencia muscular. Ahora queda por demostrar si la potencia muscular guarda relación con el cáncer, lo cual es prfectamente factible: «Los pacientes de esta enfermedad tienden a ser frágiles», asegura, y es una enfermedad que se puede prevenir.

Según el doctorando en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte José Carlos Rodríguez, «el desarrollo de las fibras musculares llamadas 2x (las de contracción rápida) permiten desarrollar un mayor esfuerzo en el menor tiempo posible». Esto significa que si, por ejemplo, una persona mayor tropieza cuando va caminando, sus músculos serán capaces de ofrece una respuesta más rápida para evitar la caída, y así se reduce el riesgo de fracturas y traumatismos. Así, pues, la potencia muscular es un seguro de vida.

La potencia, es sinónimo de velocidad, no de fuerza. «La primera hace referencia a la capacidad de nuestros músculos para contraerse frente a una resistencia, mientras que la segunda se caracteriza por la facultad neuromuscular para generar una alta velocidad ante dicha resistencia» explica Saúl Pérez, licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. O sea, que la potencia se mide por la velocidad con la que una persona puede levantar las pesas y la fuerza, es la que provoca que se pueda levantar más o menos peso. Pero hay que tener en cuenta, señala José Carlos Rodríguez “que no podemos hablar de ambos términos, entrenamiento de fuerza y de potencia, como si fueran dos conceptos aislados», puntualiza José Carlos Rodríguez. Potencia es igual a fuerza por velocidad, lo que significa que ambas son dos caras de la misma moneda.

Según una investigación liderada por el catedrático de Ciencias de la Salud de la Universidad Pública de Navarra, Mikel Izquierdo Redín, un grupo de personas de 64 años consiguieron mejorara su potencia muscular tras cuatro meses de entrenamiento y recuperaron hasta 20 años de edad funcional. En la primera fase, que duró entre 4 y 8 semanas, su fuerza aumentó entre un 10 y un 30%.

Para Gil Araújo, el secreto está en hacer de ocho a diez ejercicios con los grupos musculares principales dos o tres veces por semana, en dos o tres series de entre cinco y ocho repeticiones. Descansando entre 20 y 30 segundos cada dos series consecutivas. Pero bajo supervisión y teniendo en cuenta que las pesas deben ser relativamente altas, pero sin pasarse para poder moverlas rápidamente. Pero tampoco pueden ser muy ligera porque «si se desplaza una carga a una velocidad desmesurada es síntoma de que es muy pequeña a nivel de resistencia y el beneficio obtenido en cuanto a potencia no será significativo», asegura José Carlos Rodríguez, y hay que desarrollar la actividad lo más rápido posible. «Si no puedes, detente, descansa un poco y vuelve a intentarlo. Si sigue siendo demasiada carga, disminuye un poco el peso que se levanta o mueve»

No hay excusas porque como afirma Gil Araújo «Mi paciente más anciano tiene ¡101 años! y lleva 43 meses ejercitándose con nosotros», y continau Saúl Pérez diciendo que «no debemos empezar con una carga elevada porque no favorece ni la velocidad ni la correcta realización del ejercicio. Debemos levantar el peso que nos permita no cometer errores en la técnica, que nos pueden penalizar en forma de lesión».

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