Desgraciadamente desde hace un año solo se habla de lo mismo, pero es lo que nos ha tocado vivir. Todos los sectores se han tenido que amoldar a la nueva normalidad provocada por el coronavirus. Así, sectores como la Sanidad, el deporte, la administración y la educación han tenido que cambiar las normas de juego. Por eso, queremos hacer hincapié en lo que ha hecho el sector de la educación.
Fueron muchas las voces que allá por septiembre anunciaron el apocalipsis con el regreso de los niños y adolescentes a colegios e institutos. Decían que sería el principal foco de contagio. Pues bien, meses después se ha confirmado que no. Hemos tenido casos, como en todos los sectores, pero no ha sido la catástrofe que se había anunciado. Es cierto que el éxito de todo esto se debe a las medidas tomadas por los centros escolares y al gran trabajo y esfuerzo que han hecho los profesionales y trabajadores del sector. Y por supuesto, no nos podemos olvidar de la mentalización y de la responsabilidad que han tenido desde el primer día los escolares.
Hoy nos metemos dentro de un colegio para conocer cuáles han sido las medidas que han puesto en marcha para poder mantener la tranquilidad durante las dos olas que hemos vivido. No son las que han ordenado desde el Ministerio, son otras que dándole al coco ponen en marcha.
Las medidas más básicas han sido:
- La limitación de contactos ya sea manteniendo una distancia de 1,5 metros o conformando grupos estables de convivencia.
- La higiene de manos como medida básica para evitar la transmisión, así como la higiene respiratoria.
- La ventilación frecuente de los espacios y la limpieza del centro
- Se realizará la entrada y salida escalonada del centro educativo, en su caso, se arbitrarán medidas organizativas como la entrada al recinto por puertas o espacios diferenciados u otras que permita evitar aglomeraciones en las entradas y salidas al recinto escolar
- En cualquier caso, se procurará reducir al mínimo los desplazamientos de grupos de alumnos por el centro, facilitando en lo posible que sean los profesores quienes acudan al aula de referencia
- En las salas para uso de personal trabajador del centro, se mantendrá la distancia interpersonal de al menos 1,5 metros.
Taquillas inteligentes
Las taquillas están muy presentes en los colegios. Son esos lugares donde los escolares dejan sus cosas. Ahora bien, no siempre hay una para cada alumno. Se tienen que compartir, y eso puede provocar contagios. De ahí que muchos centros hayan apostado por las taquillas inteligentes. Estas taquillas inteligentes, como nos indican desde Taquicel, nos ofrecen múltiples ventajas: desde poder cargar el móvil o la cámara de fotos si nos estamos quedando sin batería, hasta acceso a red privada wifi o identificación digital para tu mayor seguridad. Además, estas taquillas inteligentes disponen de una APP móvil perfecta para la gestión del habitáculo, custodia e incluso recepción de paquetes. Por lo tanto, vienen muy bien para evitar el contacto.
Inventos innovadores
Lo que está claro que es esto de la pandemia ha provocado que el ingenio salga a flote. Por ejemplo en Cádiz hartos de dar las clases al aire libre y que lloviera, el colegio público Profesor Juan Carlos Aragón han dado con una idea que, a la vez que mantiene la ventilación de los espacios educativos, mitiga la incidencia del mal tiempo en los escolares. Se trata de “planchas de policarbonato que se colocan en el raíl de la ventana y la cubre más o menos a la mitad”. De esta manera, “por arriba sigue habiendo ventilación y el aire sigue corriendo ya que la plancha ocupa poco menos de la mitad del hueco de la ventana”.
Mascarillas que cambian de color
La empresa Colorprint Fashion ha creado unas mascarillas capaces de detectar síntomas de fiebre. Lo hacen cambiando de color: aunque originalmente son verdes, están creadas para cambiar a blanco si detectan, aproximadamente, una temperatura de 37,5 grados. Además, tienen una filtración bacteriana del 98%. Algo que es ideal para que los niños lo llevan en los colegios y puedan saber si están contagiados.
Contacto con las puertas
En un colegio se abren las puertas durante muchas veces al cabo del día. Las puertas, o más concretamente, los pomos pueden ser un foco de intención. Así, creado por el diseñador Steve Brooks, se ha creado un sistema para no contagiar. Un invento que entra en un bolsillo y consiste en un gancho para abrir y cerrar las puertas, sin contacto directo con las manos. Además, tiene otros usos como para teclear sin usar los dedos en un cajero automático o en cualquier máquina expendedora.

