La competencia por el cuidado de nuestro medio ambiente, una buena noticia

La competencia por el cuidado de nuestro medio ambiente, una buena noticia

Se ha convertido en una de las principales preocupaciones de nuestro país y de buena parte de los países que forman parte de la Unión Europea. Como consecuencia, se ha convertido en una de las partes más importantes de la agenda de los políticos de esos países aunque algunas veces se suela poner en entredicho esa cuestión. Hablamos de todo lo que está ligado a la contaminación y a los procesos por los cuales estamos apostando para hacer que se reduzcan sus efectos y su incidencia en el medio ambiente de nuestra querida Tierra.

Son muchas las empresas y organizaciones que están formando parte de esas políticas. El objetivo es común, los procesos son similares y los resultados, eso sí, bastante diferentes entre unos casos y otros. La apuesta por reducir el consumo de carburantes, de plásticos y de demás materiales nocivos para nuestro medio ambiente es compartida por muchos de los estamentos de nuestra sociedad, en definitiva. Pero eso no garantiza que vayamos a conseguir el propósito de conseguir un planeta mejor en poco tiempo.

El plástico es uno de los materiales que más preocupan en lo relativo a este tema. Como consecuencia, han aparecido numerosas empresas encargadas de fabricar, entre otras cosas, bolsas de plástico biodegradables, que según se apunta son más adecuadas para cuidar de nuestro entorno puesto que no ejercen la misma mala influencia que las bolsas tradicionales en nuestras calles. La competencia en este campo es dura y engloba a una gran cantidad de actores, que oscilan desde el sector público hasta las propias empresas fabricantes.

La página web Erenovable puso de manifiesto el por qué de la necesidad de apostar por los objetos fabricados con materiales biodegradables. Son varias las ventajas que éstos poseen: en primer lugar, son productos fabricados con materiales naturales. En segunda instancia, no tienen un efecto paisajístico. Finalmente, hay que decir que no generan residuo alguno. Solo con estos datos ya se hace necesario apostar por ellos. Y eso que nos hemos dejado bastantes cosas en el tintero. Porque lo cierto es que las ventajas son muchas más.

Según otro artículo publicado en la página web oficial de la Fundación Aquae, son 150 los años en los que se degrada una bolsa de plástico no biodegradable en nuestro entorno. Queda claro, con este dato, que la cantidad de perjuicios que sufre el medio ambiente como consecuencia de tirar continuamente este tipo de materiales es brutal y que hay que hacer algo para concienciar a la gente de la necesidad que tenemos de reciclar y de apostar por materiales biodegradables. Cada día es más necesaria la colaboración de todos a este respecto.

Son muchas las empresas que están compitiendo en la actualidad por convertirse en líderes en lo relativo a la fabricación o venta de objetos fabricados con materiales biodegradables. Los estudios que se están elaborando en los últimos meses muestran que la gente está empezando a concienciarse y que su confianza está empezando a depositarse en las entidades que apuestan por el cuidado del medio ambiente. Uno de esos estudios es el que ha realizado Bioplásticos Genil y al que hemos tenido acceso gracias al conjunto de sus profesionales.

Una labor de todos

No hay nadie exento de una labor tan importante para nuestra Tierra como lo es el cuidado de su medio ambiente, de su flora, de su fauna y también de la raza humana que la compone. Ninguna persona u organización debe mostrar un interés contrario a esto puesto que el cuidado que se tenga del medio ambiente repercute de una manera directa en la calidad del entorno en el que esa persona o empresa se va a mover durante los años o las generaciones que siguen a la actual. Por fortuna, cada vez hay más gente en nuestro barco y los progresos son cada día más evidentes.

No hay que parar de trabajar. Es positivo (realmente positivo) que existan empresas que compitan en una labor como lo es proteger nuestro medio ambiente con los productos que comercializan. Es el camino que tenemos que seguir para tratar de conseguir que las personas nos terminemos de concienciar y que el mundo, al fin y al cabo, sea un mundo mejor. Es evidente que quedan muchos obstáculos en el camino. Pero eso debe ser, más que una molestia, un incentivo. Estamos en el camino correcto. Sigamos en nuestra tarea.

 

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